jabola y su cuaderno, el blog del bolo o el boloblog sideral

gibraltar desde niño, siempre gibraltar

Posted in JABOLANCIAS by jabola on 19 mayo, 2012

Una de las más fuertes fijaciones de la derecha española es la continua reivindicación del, así llamado, territorio nacional, de su integridad, de lo que han dado en llamar, ellos, el sacrosanto e indivisible suelo de la patria. Por palabras grandilocuentes que no quede. Farfulla, que algo queda.

Y así, asistimos, hará pronto diez años -2002-, al esperpento de la Isla Perejil, aquella de,

Al alba y con fuerte viento de levante…..

un ridículo del catorce coma cinco, a mayor gloria de los ínclitos Aznar, Trillo, Palacio, Rajoy y resto de compañeros patriotas. Envueltos en la bandera española, banderita tu eres roja, se efectuó un gran despliegue militar –fragatas, corbetas, F-18, infantería de marina y toda la cacharrería militar al uso- para asaltar un islote ridículo en el que había tres paisas con viejos fusiles y unas cabras. Aquello fue de vergüenza ajena y una muestra del patriotismo que tanto alaban y ponderan el ABC, El Mundo, La Razón y ahora la caterva epidémica de las televisiones TDT y periódicos cavernarios del internés.

Pero la estrella de irredentismo patrio es Gibraltar y hoy asistimos, a su cuenta, a la negación del gobierno español de permiso a la reina, nuestra Sofía, para acudir como invitada al 60 aniversario de la coronación de su graciosa majestad  Elisabeth II, a quien tanto se ha ponderado en este boloblog, enlace 1 y enlace 2; sus sombreros y modelos, también su simpatía, me ponen. Hace dos días se le deja ir al rey a pegar tiros a todo lo que se mueva en África del Sur, conejos incluidos, y hoy se le niega el permiso a la reina para ir a ver a su pariente Isabel, La Sombreros. ¡Olé y olé! El don de la oportunidad de nuestro gobierno es a-c-o-j-o-n-a-n-t-e. Han creado un incidente diplomático sin ninguna necesidad  y un desaire grave a la corona británica. Y todo ello a cuenta de Gibraltar. ¡Ay, Gibraltar! Especialidad y mito del irredentismo español. Argumentos nunca han de faltar: que si estuvo el otro día de visita el príncipe X en Gibraltar, que si los pesqueros no pueden faenar, que si el contrabando, que si el paraíso fiscal, que si la abuela fuma…. Gibraltar como patata caliente, y recalentable, que se exhibe cuando bien viene y se desea desviar la atención de lo que importe en cada momento, que el pueblo español tiene muy interiorizado aquello de “Quién ama a la Gran Bretaña…….”.

Uno vio sus primeras luces, pocas, en Ceuta y frente a Gibraltar y en los días despejados y sin calina se veía a lo lejos La Roca con perfección. Nunca faltaba la lección de “…..hijo mío, ese pedazo de la madre patria que es Gibraltar nos lo robaron los ingleses y por el Tratado de Utrech………” Eso es así desde que yo tengo uso de razón y cada equis años la derecha española, siempre la derecha, saca el tema y lo suele sacar para tapar algunas de sus vergüenzas. Y así, ahora.

Y así, en los años sesenta el franquismo dio su brasa particular con el Peñón, ¡¡Gibraltar Español!! era el grito de guerra, llegándose a cerrar la famosa verja en 1969 en el pensamiento franquista de que aislados los llanitos, Gibraltar caería como fruta madura. Y lo que cayó como fruta madura fue el aumento del paro en todo el Campo de Gibraltar pues el Peñón daba, y sigue dando, un montón de miles de puestos de trabajo. Y el franquismo lo resolvió al ibérico modo: repartiendo en organismos oficiales, enchufando , celadores, ordenanzas y un largo etc., a la vez que impulsaba la creación de la destilería de petróleo de Cepsa en pleno Campo, San Roque, y en una de las zonas más densamente pobladas de Andalucía. Hay que decir que lo del ecologismo entonces se llevaba poco. Poco es mucho; mejor nada, véanse los polígonos químicos de Huelva y Tarragona.

En el año 1969 el paroxismo de la propaganda franquista y la campaña “Gibraltar” alcanzaron cotas difíciles de entender para gentes que no hayan conocido la dictadura franquista, o que no hayan vivido en dictaduras. Cualquier mentira, cualquier bulo, cualquier manipulación valían para la campaña. Nos intoxicaban con noticias sobre Gibraltar mañana tarde y noche, nos intentaban hacer pensar que aquello caería como fruta madura en cualquier momento. Era el nacionalismo exacerbado fascista en estado puro. Recuerdo un falangista doctrinario, busto parlante en la TVE, de ojos azules y mirada felina, que nos torraba con sus filípicas antibritánicas. Jesús Suevos se llamaba el iluminado aquel. No es posible, insisto, desde el hoy, imaginar cómo fue aquello. Era de locos.

Como una mentira repetida ad nauseam hace mella, hicieron creer a muchos españoles que se entraba en Gibraltar en cualquier momento y que Gran Bretaña estaría obligada a entregar a España El Peñón. La pasión entre muchos españoles llegó a extremos insospechados en gentes incapaces de comprender que por esos procedimientos nunca, jamás, Gran Bretaña entregaría nada. Y mucho menos a un dictador sanguinario e impresentable como Franco.

Contaré ahora una anécdota personal. Tuve un día una discusión muy fuerte con un amigo mío de entonces sobre este asunto, sobre Gibraltar en aquel año de 1969. Mi amigo era de incierta ideología falangista, retrógrado hasta caerse de culo, si bien avanzado, dizque, en lo social; esa izquierda peligrosa del fascismo que acaba entregando la patria a cualquier militarote salva patrias o al banquero de turno. No hará falta insistir en ello, que a las pruebas me remito. Mi amigo se había llegado a creer la pantomima diaria de la TVE y proclamaba a los cuatro vientos lo del ¡¡Gibraltar Español!! y que el año próximo ya estaría el gato en la talega. Frito me tenía con aquel asunto, que sólo los ciegos como él no querían ver, que era evidente todo lo contrario de lo que él decía. Y en la controversia, y por los ardores e ingenuidades propios de la juventud, ante testigos, formulamos una curiosa apuesta sobre Gibraltar: que si el día de la boda de cualquiera de entrambos, ¡la veíamos lejana infelices de nosotros!, Gibraltar era ya español yo pagaría los gastos de ambas bodas y viceversa, llegadas las bodas, si Gibraltar seguía siendo británico, mi amigo, el de la incierta ideología fascista, pagaría los gastos. Él se casó en el año 1972 y yo en 1973 y, evidentemente, el incierto no pagó ni una peseta a pesar de mis reclamaciones, que aquella apuesta fue en serio. Apuesta que hubiera sido ampliable a hijos y nietos, y con toda la tranquilidad del mundo. Y eso que su honra la tenía barata: él se casó a todo lujo y pompa y con cientos de invitados, en impresionante iglesia y posterior hotelazo de lujo, que todavía estaría pagando yo de haber sido el perdedor. En mi boda hubo treinta personas y la comida fue en un hotelito, una cosa aseada y aceptable de pagar, que uno es pobre de solemnidad y de ya bien antiguo. Así que por poco dinero hubiera quedado como un señor y esta infamante y verdadera historia no podría ser contada.

Y ahora el salvapatrias Trillo, el perejilero de al alba y de Yak infausto recuerdo, es Embajador de España ante Su Graciosa Majestad Británica, que también hay que joderse con las casualidades, que semejante inútil nos puede meter ahora en un cacao importante.

Moraleja, ende y conclusión: con las actitudes de la derecha española se puede asegurar que Gibraltar nunca será español y evitando que Sofía La Triste vaya a un convite de Isabel La Sombreros, aún menos.

P.S.: Como todo tiene relación, en el barullo voy a relacionarlo todo y al paso cuento un chiste muy malo. Por todos es conocido que el Tratado de Utrech fue multinacional y que en él se plasmaron una gran redistribución de fronteras y territorios que afectaron a muchas naciones europeas. En el caso de España pasaron a ser británicas Menorca y Gibraltar, posiciones ocupadas por la guerra habida cuando los Borbones pretendían reinar en España.

Concepto: Borbones.

Decía unos párrafos más arriba que,

Vi mis primeras luces, pocas, en Ceuta…… 

Concepto: Luces, pocas luces.

Juntando los dos conceptos llegaremos a: Borbones, luces, pocas luces.

Y ahora el chiste fatal, leed en voz alta:

Pregunta: ¿En qué se parecen los Borbones al aceite puro de oliva de primera prensada en frio?

Respuesta: En que la “lucidez” de ambos es siempre menor que 0,5º

Ustedes me sabrán perdonar, que ya no se lleva lo de fusilar al amanecer a los que cuentan mal los chistes mal contados.

P.S: Escribo seis días después de hacer la entrada,a las 14.15 h del 25/05/2012 cuando llego a casa y me encuentro con esta noticia de El País que se titula:

Gibraltar y España suben su fuerza naval en el segundo incidente consecutivo

Si no fuera todo tan rechichiví y tan manido sería para llorar de risa. ¡Qué gentes nos des-gobiernan! 

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2 comentarios

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  1. Gordonkly said, on 19 mayo, 2012 at 3:02 pm

    Te ha faltado, querido y nunca bien ponderado Bolo, un poco de ambientación musical:

    De nada.

  2. jabola said, on 19 mayo, 2012 at 4:18 pm

    ¡Ahí tú, rey moro! Mira que no recordaba yo canción tan patriotera y espantosa. Gracias por la ilustración musical, Gordonkly, que da gusto tener amigos como tú. Por cierto, dos piruletas y un cuento esperan a alguien. Y una Blica.


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