jabola y su cuaderno, el blog del bolo o el boloblog sideral

mermelada de pimientos: PIMIENTOS III o pimentología a granel

Posted in JABOLANCIAS, MERMELADAS, RECETAS DE COCINA by jabola on 16 octubre, 2009

Ya hemos llegado, queridos niños, al día de la mermelada de pimientos, tras una espera que nos ha servido para templar nuestros nervios y ejercitar esa virtud tan difícil de tener y practicar y que se llama paciencia. Diremos con el clásico aquello de Patientia vincit omnia”, que un latinajo, venga o no a cuento, siempre es de mucho efecto y le da mucho pelegrín a un escrito o discurso.

Ya teníamos, según lo dicho en PIMIENTOS I, nuestros pimientos morrones limpios y escamondados y en perfecto estado de revista y hechos tiras después de un escrupuloso asado y posterior limpieza.

Los pimientos escurridos, bien escurridos, se pesan. A continuación yo los blanqueo sobre agua bullente durante dos minutos  y los echo al agua cuando esta comienza a bullir. Cuando recomienza la ebullición cuento dos minutos y saco los pimientos sobre un escurridor y los pongo en chorro de agua fría hasta que estén fríos. El blanqueado es para quitar el sabor a “pimientazo”, ya que sin hacer esta operación la mermelada sabe, a mi entender, en exceso a pimiento, esta operación es por cómo me gustan a mí las cosas y es prescindible, evidentemente. ¡Hagan sus pruebas, señores!

Pongo los pimientos en una cacerola y les añado, por kilo de pimiento limpio y escurrido, 400 g. de azúcar, la cáscara sin tastana de medio limón y dejo los pimientos en reposo con el azúcar 12/24 h. Transcurrido ese tiempo lo pongo al fuego escurriendo por encima el zumo de medio limón por kilo de pimiento seco, el zumo que se saca en primera presión y a mano, no con exprimidor. Como el pimiento ha sacado agua durante el reposo, repasad de inmediato la presión osmótica que la tenéis muy olvidada, granujas, se puede poner la cacerola a hervir sin más preámbulos teniendo en cuenta que a lo largo de la cocción será preciso añadir agua, como medio vaso de los de vino, tenedla pues preparada. Como la cantidad de líquido en el que se va a formar la mermelada es mínima, yo, que trabajo con cocina de gas, pongo una suela difusora de calor para evitar pegados, pues al igual que donde hay amor hay pecado, dicen, donde hay azúcar y fuego está muy cerca el pegote. ¡Atentos! A fuego muy lento y vigilando se tiene hora y media. Hacemos una prueba de sabor y gusto, dureza y fin del primer día, se guarda la perola hasta matin. Ya es matín, –hoy es siempre todavía, mañana es nunca jamás,- que dijo AQUEL (seguro que está en los cielos de los buenos, seguro), y volvemos a poner la perola al fuego, ajustando de azúcar si lo consideramos preciso. Fuego muy lento y vigilando y al cabo de una hora, hora y cuarto, la mermelada estará hecha. Deja enfriar, haz una última prueba y a los tarros, tapa nueva y cierre perfecto y los diez minutos consuetudinarios en agua bullente, se sacan, se dejan enfriar y se etiquetan y al armario con los tarros, no vaya a venir ese amigo o pariente gorrón, siempre hay uno, por lo menos, y te diga aquello. “Qué rica, hummm, y con lo bien que las haces tú. ¿Me das uno?” ¡Cautela y discreción: al armario y bajo siete llaves!

Bien esta es una variante de mermelada. La que acabo de hacer la hice con cinco trocitos de “clavo” por k. de pimiento escurrido, además del limón que ya dije. Una varilla, o dos, de vainilla le da también un excelente sabor, es otra variante. Y también sale muy rica con canela, sin más: un trozo de canela en rama, a tu gusto.

Esta es la variedad pura mermelada. También se puede hacer agridulce quitando algo de azúcar, añadiendo pimienta, el polvo o en grano, un chorretón de aceite, esto al comienzo,  y en lugar del medio vaso de agua que decía más arriba pon medio vaso de vinagre blanco o rosado. Te sale un chutney entonces y es para comer con carnes y ya no es como la  mermelada que vale para ambas cosas: como rica mermelada o como acompañante de carnes, etc.

Queridos niños, habéis sido buenos y habéis tenido paciencia y como regalo ahí que va otro latinajo, por lo del pelegrín, claro: “Patientia animi occultas divitias habet.” ¿A que sí?

P.S.: mañana para acabar  la asignatura daremos PIMIENTOS IV en la que se verán los pimientos que se ponen en conserva y que non hay que asar ni pelar. Un chollo, oiga.

Anuncios

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. planeta trampa said, on 27 octubre, 2009 at 12:17 pm

    “Qué rica, hummm, y con lo bien que las haces tú. ¿Me das uno?, espero ser el primero en pedirte un tarrico, hermano republicano, cuanto glamour en tus ricas recetas de pimientos, al leerlas no puedo parar de acordarme del estribillo de una canción de nuestro querido cantautor Punk , manolo kabezabolo que dice ” Lomo Con pimientos, con pimientos no.(3 vezes) NOOO ”

    un abrazo suave y peludo desde la cara oculta del planeta trampa.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: