jabola y su cuaderno, el blog del bolo o el boloblog sideral

¿Qué comemos?

Posted in ¡¡ LEE Y DIVULGA !! by jabola on 18 diciembre, 2008

¿Qué comemos? Inquietante pregunta que todos nos hemos hecho, nos hacemos casi cada día, y más de una vez. Cuando le metes el diente a un pollo, a un filete de vaca, a un corderito lechal, ¿qué comes? Muy reciente está el problema de las vacas locas, que aún persiste, como para hacernos los lelos y mirar hacia otro lado; alimentos transgénicos (Novartis-Monsanto-Aventis, etc.), harinas de derivados animales para alimentación, harinas de pescado, etc., etc.

Todo lo anterior viene a cuento porque el otro día compré un pescado recomendado por mi pescadero -EL PANGA- y según él era rico, barato y saludable. Una vez probado el jodidísimo PANGA, estaba fresco, eso sí, resultó ser un pez deleznable y de un sabor y textura asquerosos, de cualidades organo lépticas lamentables. Malo, muy malo, no lo compréis, y aunque os lo ponderen mucho al tal panga no hagáis ni caso. Recordad que cuando “la guerra del fletán” nos enteramos que pretendían, y lo venían haciendo, hacernos pasar por lenguado el pez conocido por fletán o halibut. Una vez más el viejo gato por liebre. Eso sucede ahora con el panga, la perca del nilo y otros peces de granjas sin control provenientes de no se sabe dónde y, casualidad, generalmente del, así llamado, tercer mundo. ¡Ay, las canelancias (de canelos, naturalmente)! Nos toman por canelos, sip.

Al probar el pez panga, rebozado con huevo y con pan rallado,  vi enseguida que era un pez de río y extrañado por lo malo que es, me he puesto a investigar y ahí que os mando dos o tres perlas encontradas en el internés, para que sepáis la hora que es. Os pongo los enlaces a los textos originales y para los vagos copio, textualmente , lo que he leído. ¡Santo dios, las mierdas que compramos!. Para vengarme he comido hoy unas doradas, de granja naturalmente, hechas al horno, con sus chalotas y su canesú: estaban muy ricas aún siendo granjeras, a ver si aprenden las pangas, coño. Leed, leed ………………..

*************************

¿Sabemos lo que comemos?; De pescados y orines. El Panga

 

http://www.mileurismo.com/2008/04/03/%C2%BFsabemos-lo-que-comemos-de-pescados-y-orines-el-panga/#more-398

 

¿Sabemos lo que comemos?; De pescados y orines. El Panga(1)

El panga es un pescado fluvial proveniente casi en exclusiva de Vietnam y que se vende fileteado en Europa en precios que oscilan entre los 6,50 €/Kg. en grandes superficies españolas y los 7 a 12 €/Kg. en Francia, dependiendo del tipo de comercio(2). Su venta esta siendo un exitazo dado el sprint de precios de los pescados, debido a la limpieza étnica del fondo marino.

Un producto así puede ser interesante tanto para los que siempre se quieren ahorrar unas pesetillas cuando compran (loable actitud, casi siempre) como para aquellos rehenes del monedero (verbi gratia mileuristas entre otros) a quienes no les queda mas remedio que comprar barato. Pero, aunque solo sea por curiosidad, no estaría de mas enterarse de lo que hay detrás de este pescadito.

Cría y alimentación

El Panga no ha podido ser criado en cautividad hasta fechas recientes; El problema para eso estaba en sus hábitos naturales. Al igual que la anguila o el salmón, el panga siempre vuelve a sus orígenes para reproducirse, con lo que hace algunos años solo era posible encontrar alevines de este pez para cebarlos en Camboya. Sin embargo, esto se acabo desde que hace algunos años los científicos descubrieron que inyectando a las hembras hormonas obtenidas (atención) a partir de orines deshidratados de mujer embarazada a las pangas se les quitaban los reparos a la hora de efectuar copulas productivas(3). A partir de ahí, este pez se cría en el río Mekong, en la mayor parte de los casos en barcos-casa-granja.

Para conseguir un engorde de 4 a 5 veces mas rápido que el obtenido naturalmente, se le da de comer un ungüento a partir de: harina de pescado proveniente de Perú, soja (sin saber a ciencia cierta si es o no transgénica, aunque podrían hacerse apuestas), mandioca vietnamita y vitaminas.

Las cubas en las que se cría tienen una densidad de población increíble. Más que peces en el agua, se atisba agua entre los peces. No hay ninguna otra especie de pescado que soporte tal presión habitacional, lo que es un chollo para su rendimiento. Pueden vivir prácticamente apilados los unos sobre los otros.

Condiciones de trabajo

Más que pescado, el Panga es recolectado. En un criadero de tipo medio, el Panga es recogido por pescadores. La « pesca » se hace a menudo de manera estacional, casi puntual. Unos de los pescadores se meten en las cubas que albergan el pescado y lo sacan en cestas a la superficie, donde otros se turnan para transportarlo a otro barco, de bodega inundable, donde el pescado se lleva hasta la factoría. Entre un equipo de 12 personas, aproximadamente, sacan, en una noche, unas 100 Tm. de panga (siempre según los datos obtenidos) y se llevan por eso unos 13 €. El salario medio de Vietnam es de 50-55 €/mes; recuerdo de todos modos que este trabajo es puntual y menos mal, porque ante semejante carga de trabajo no hay cuerpo que aguante 6 días a la semana. Si no, haced cuentas con los datos proporcionados, sabiendo además que cada cesta pesa unos 50 Kg. y que lo de llamar buzos a los pescadores se debe solo a que bucean: lo hacen agarrándose a un tubo de goma con la boca y sin ningún otro tipo de protección, en cubas de unos 7,5 m de profundidad

En las factorías, trabajan exclusivamente mujeres, dado que muestran mas habilidad con los dedos. A menudo son pagadas al rendimiento, y deben cortar y filetear el pescado. Los ritmos son marcados y una operaria muy buena tiene una cadencia de un filete cada 90 segundos. Mas o menos, en uno de los ejemplos dados, debían producir un mínimo de 600 filetes día. Por este gratificante trabajo cobran unos 55 € al mes.

Utilidad socio-económica para el país productor(4)

Los datos obtenidos no fueron muy claros en este sentido, pero parece ser que la producción esta por el momento dominada por capital nacional, aunque dividida en muchos pequeños productores. Otra cosa es la manufactura del pescado, donde es muy probable encontrar una mayor presencia de capital extranjero. Volviendo a los productores, estos vienen a percibir una renta por su actividad de 500 € al mes, entre 9 y 10 veces el salario medio del país; sin embargo ,este tipo de productores son los que la tienen pequeña…

Resulta curioso ver que en un régimen comunista haya productores locales, como en el caso de uno de ellos de cuyo nombre no tengo ni idea, que se endose una cantidad mensual de … 465.000 €!. en su caso, este productor esta presente en todos los eslabones de la cadena productiva del filete de panga, evidentemente. Para hacerse una idea, es como si este hombre se embolsaría unos 17,506 millones de euros pasaditos al mes si estuviese en España, basándonos en el PIB per capita de ambos países. Por supuesto, el salario que cobran las 1,000 trabajadoras de cualquiera de sus factorías no excede los 55 € mensuales.

La producción y manufactura del Panga y sus filetes se presenta como un negocio floreciente, en el que muy probablemente acabe entrando capital extranjero, con casi total seguridad no especialmente movido por el hecho de mejorar las condiciones económicas de los asalariados.

Como se reparte la tarta

Hablamos solo de los que intervienen en el proceso productivo, sin conocer los márgenes netos que se manejan en la mayor parte de los casos(5) y sin tener en cuenta lo que ganan o cargan antes de impuestos los mayoristas en los países importadores ni los detallistas, pero centrándonos solo en los datos conseguidos, por un kg de Panga pagado a entre 5,25 y 12 € el kg(6), veamos lo que obtienen quienes intervienen en el proceso productivo:

Pescador: 0,0015 €/Kg. ( cero coma cero cero quince, no me he liado)
              Productor pequeño-mediano: 0,13 €/Kg. brutos (es el precio de venta a la factoría)
              Productor -tiburón: 1,5€/Kg. netos antes de impuestos (manufacturado le cuesta 1,5 € y lo vende a 3)

Despedida y cierre

A mí se me ocurren algunas cosas después de esto:

 Desde el punto de vista ecológico y demás, lo de los orines, los transgénicos, lo de la harina desde Perú hasta Vietnam y demás, me parece que se aleja de lo ideal, pero bueno.

Desde el punto de vista económico, de nuevo se ve que lo que se paga barato le sale caro a mucha gente. Sabiendo eso, solo estamos exentos de cierta responsabilidad, lo queramos o no, cuando somos rehenes del monedero. En fin.

Desde otro punto de vista, lo de estos regimenes comunistas parece de broma: ¿para qué sirve un régimen comunista? ¡Paradoja! Para atraer capital (dinero a cambio de paz social). Si mi padre levantase la cabeza…

NOTAS:

1. Toda la información de este post ha sido extraída de la emisión de un documental del programa « Capital » emitido por la cadena M6 el domingo 31 de marzo del 2008 en Francia.

2. Para más información sobre el pececillo, recetas y otras glotonerías podéis echar un vistazo en las siguientes direcciones web, por ejemplo: www.consumer.es/web/es/alimentacion/en_la_cocina/alimentos_de_temporada/2006/11/14/157262.php, http://www.ciao.es/Panga_Nuevos_pescados_en_el_mercado__1167033

3. Supongo que todo esto será legal y reconozco el amarillismo, pero no deja de tener su cosa lo de las hormonas y de donde salen en este caso.

4. Algunos datos sobre Vietnam: Es un régimen dominado por el Partido Comunista, que desde su apertura económica (« Doi Moi ») ha crecido a un ritmo casi sostenido del 8% anual desde los 90. Su PIB nominal per capita el pasado año fue de 512 € por habitante (el de España fue de 19.918, para hacerse una idea, aunque este sea un indicador mucho menos fiable para establecer comparaciones que el PIB per capita PPA -Paridad de poder Adquisitivo)

5. Excepción hecha del rey de la panga: cada kilo le viene a costar 1,5€ y lo vende a 3: margen antes de impuestos = 100%. No esta mal…

6. Precios basados en la horquilla que he podido obtener en España y Francia.

 

*******************************

Siguiendo la búsqueda de peces y alimentación me ha caído, y por su peso, el siguiente comentario sobre “la perca del Nilo” en la dirección

http://www.camaraalternativa.com/news_detail.aspx?news_id=181

y que copio íntegramente:

******************************

Testimonio dramático de los desastres de la globalización…La pesadilla de Darwin

 

 

A 50 toneladas de filetes de blanco pescado por avión destino al Primer Mundo, casi nadie está libre de no haber comido alguna vez un pescado que se vende en las pescaderías como “mero”. Los filetes de “mero” no son los de otra especie que la de la perca del Nilo protagonista de La pesadilla de Darwin. Cada uno de nosotros contribuimos comiendo filetes de “mero” a la realidad que se narra en esta paradoja mortal de la que somos responsables.

 

Este film, considerado el mejor documental europeo del 2004, empieza con la sombra de gigantescos aviones atravesando el lago Victoria, el lago tropical más grande del mundo, -de 68.000 km2, dos veces la superficie de Cataluña. El ruido ensordecedor de los motores de los aviones de carga acompaña a los centenares de miles de pescadores que diariamente faenan entre redes las aguas del lago a la caza de la inmensa perca del Nilo. En los años 50 y casi clandestinamente, un funcionario colonial relacionado con el departamento de pesca, introdujo esta especie en el lago Victoria que resultó ser un gigantesco y voraz depredador. A lo largo de miles de años, los diferentes géneros de peces de las más de 300 especies endémicas de cíclidos catalogadas, se habían especializado en los diferentes nichos ecológicos del inmenso lago, muchos de ellos ciclando los detritos manteniendo el equilibrio natural y la salud de las aguas. Años después, la perca se ha multiplicado rápidamente, ha extinguido a más de 210 especies de cíclidos provocando la multiplicación de algas, la creciente eutrofización y la consiguiente anoxia en las profundidas del lago. Pero La pesadilla de Darwin no termina aquí; la perca se ha convertido en la especie más capturada, impulsando el florecimiento de una industria privada de procesado y comercialización de filetes destinados, exclusivamente, a la exportación hacia mercados extranjeros. En el año 1970 el volumen de pescado capturado de otras especies ascendía a 100.000 toneladas, veinte años después el volumen de perca capturada alcanzaba las 325.000 toneladas, representando el 65% del volumen total de pesca.

 

Hubert Saupert deja hablar a los protagonistas del film. A través de miradas tuertas de impotencia de secadores de cabezas de perca, canciones de jóvenes tanzanesas prostitutas de pilotos comerciales y gritos de peleas entre niños de la calle por algo de arroz o de cola, Saupert explica la desgarradora situación de 25 millones de personas que viven en los alrededores del lago, más de la mitad de las cuales se encuentra en situación de desnutrición. Mientras en un bar de pescadores la televisión recuenta los sacos de harina y arroz de donaciones de ayuda internacional que aterrizan para combatir las hambrunas que azotan el país, la exportación anual de perca entre los tres países que se reparten el lago Victoria (Uganda 43%, Tanzania 51% y Kenya 6%) asciende a los 72 millones de kg (datos del 2002). La comunidad local no se pueden permitir ni tan siquiera comprar el pescado que ellos mismos han pescado o que han ayudado procesar. Se limitan a consumir los desperdicios de la industria procesadora y las espinas.

 

En España el consumo semanal de perca se sitúa cerca de las 150 toneladas y, cada día, dos millones de personas del mundo rico comemos perca del Nilo probablemente sin saberlo, pensando que es filete de un pez inofensivo. Esta cantidad de pescado que comemos en el Primer Mundo cubriría las necesidades básicas de proteina de una tercera parte de la población desnutrida de los alrededores del lago. Un antiguo profesor de escuela reconvertido a pescador no duda en su respuesta enfrentado a la brutalidad con que el mundo desarrollado somete a estas comunidades: “es la ley de la selva, el más fuerte se queda con los recursos y, está claro, que el europeo es más fuerte que el africano”.

 

No es hasta que el espectador está completamente inmerso en el brutal expolio de las comunidades a las orillas del lago Victoria que Sauper empieza a estirar el hilo de la sorpresa deplorable que nos depara la segunda mitad del film. Mientras un pescador mira a su hijo cómo con los brazos extendidos imita el ruido de un motor de avión, comenta que se sentiría orgulloso que su hijo fuera uno de esos pilotos que transportan pescado a Europa. “Y podría traer muchas cosas de Europa… Podría traer… cosas.” La mirada perdida y el silencio interrogante a modo de respuesta. Las respuestas esquivas de los pilotos comerciales de la antigua Unión Soviética cuando se les pregunta qué mercancía descargan cuando aterrizan hace temer lo peor. Diariamente recogen los últimos cargamentos de filetes y, a cambio, descargan otras “mercancías” que pueden estar destinadas a las innumerables guerras del área central del continente africano.

 

El director argumenta que “es increible que allí donde un materia prima es descubierta, los habitantes de las comunidades locales mueren en la miseria, sus hijos se convierten en soldados y sus hijas en sirvientas o prostitutas. Escuchar y ver una y otra vez las mismas historias me pone enfermo. Después de centenares de años de esclavitud y colonialismo en África, la globalización de los mercados africanos es la tercera y más aniquiladora forma de humillación para la gente de este continente. La arrogancia de los países ricos hacia el Tercer mundo (que representan 3/4 partes de la humanidad) está creando incomnesurables peligros futuros para todos”.

 

La pesadilla de Darwin es un film crudo, lleno de detalles y aderezado con una extraña mezcla de la resignación y la dignidad que destilan los protagonistas entrevistados, a los que el director consigue acercarse con asombrosa facilidad. Consigue estar lo suficientemente cerca de pilotos, políticos y propietarios de fábricas procesadoras de filetes para mostrarlos no como villanos sino simplemente como personas que intentan sobrevivir. Precisamente esto es lo que hace el visionado del film más revelador: permite experimentar la brutalidad de las injusticias desde múltiples ángulos con personas “normales”, cercanas como protagonistas. Y revelador; después de la dureza de estos 107 minutos, difícilmente alguien puede quedarse sin reaccionar.

 

Curiosidades… Con la excusa de la perca del Nilo, el director Hubert Sauper nos propone un documental sobre las miserias de la globalización. Sin embargo reconoce que La pesadilla de Darwin podría haberse realizado en Sierra Leona sólo sustituyendo los peces por diamantes, en Honduras con las bananas, o en Libia, Nigeria o Angola con el petróleo.

 

Hubert Sauper dedicó varios años a este trabajo para explicar cómo una parte de los seres humanos del planeta muere de hambre porque se les roba la riqueza. El rodaje de esta película duró unos 6 meses de rodaje en África y acumuló unas 200 horas de filmación. Una parte importante del presupuesto del rodaje se volatilizó pagando multas y fianzas.

 

Este documental no deja indiferente. En Francia hay una campaña de boicot contra la perca del Nilo procedente del Lago Victoria. En España, diversas entidades advierten de la pesadilla que supone la alimentación global con la campaña No te comas el mundo, una propuesta destinada a promover el reconocimiento de la deuda ecológica, la exigencia del derecho a la soberanía alimentaria de todos los ciudadanos y a desmontar los mitos creados sobre esta temática.

 

Fuente: terra.org

http://www.galiciae.com/nova/14561.html

 

 

* UN PEZ LLAMADO PANGA

* El mundo vuelve la vista a Vietnam

* Indagar en el origen o la pregunta de oro: ¿qué es el panga?

 

La preocupación fue en aumento al recordar la denuncia que semanas antes había hecho Alberto Núñez Feijóo ante la conselleira de Pesca, Carmen Gallego. Sirviendo panga en los comedores de los colegios, hospitales y residencias geriátrias gallegas, se quejaba el presidente del PPdeG, no ayudamos al sector pesquero gallego a superar la crisis.

 

La cuestión saltaba ahora a la arena sanitaria. Por qué se permitía la circulación de este pescado, qué tipo de controles pasabay, sobre todo, ¿era de confianza para consumir?

 

Otros males

 

Contaminado o no, el panga adolece además de carencias nutricionales. Javier Ojeda, gerente de la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (APROMAR) sostiene que “no contiene en cantidades significativas aceites Omega 3 ni otros nutrientes esenciales que sí están presentes en los pescados tradicionalmente comercializados en España, tanto de acuicultura como de captura”. Esto, unido a la falta de proteínas, lo convertiría en un pescado de un valor alimenticio casi nulo.

 

El secretario xeral de la Federación Galega de Confrarías, Xoan López, habla del panga como “el ejemplo exagerado de los males de la importación de pescado a Galicia”. Representa, dice, una competencia a dos niveles: la directa, frente a unos productos con “calidad contratastada y demostrada sanitariamente, como son los de aquí”; y la competencia desleal que ejercen estos tipos de cultivos masivos.

 

Durante la huelga del pasado mes de junio las cofradías no dudaban en señalar con el dedo a sus enemigos. Merluza traída de Chile, Namibia, Argentina o Boston; además del panga. De peor calidad, afirman, pero que por sus bajos precios tiene más éxito en el mercado. Las ventas bajan y el combustible sube, combinación que obliga a espaciar cada vez más los viajes de los buques gallegos al Gran Sol.

 

Para más inri, apunta López, el problema “no es sólo la competencia que representa para el sector extractivo”, sino que se trata “de un grave atentado para los consumidores”, a los que se les ofrece un “producto hecho casi en probeta”, “un chicle en forma de carne masticable”.

 

Un pez del que falta información básica. No se sabe “los antibióticos, anticancerígenos – y cancerígenos también- con los que se les alimenta. Una serie de porquerías que da asco pensarlas”, resalta Xoan López. “Habría que preguntarles a las grandes áreas comerciales dónde y cómo consiguen este producto”, señala.

 

Tiempo de exigencias

 

No es un problema nuevo, aunque se haya hecho llamativo ahora, continúa López. Por eso, surgen ahora las exigencias. La Federación de Cofradías exige un etiquetado claro, que indique que se trata de un pez de acuicultura, criado en aguas dulces y que ha sido congelado – por lo tanto no es fresco-.Como segundo paso, dar publicidad al control sanitario que hace de los gallegos productos de calidad; un control sanitario que además, y como tercera medida, hay que reforzar, dicen.

 

Con respecto a estos últimos puntos, Sanidade responde que en este caso el control es responsabilidad del Servicio de Sanidad Exterior, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, al tratarse de una importación procedente de un país extracomunitario. Es tarea de la Consellería tan sólo el control de mercados, de la lonja y de la industria, garantizando la correcta manipulación de los alimentos, así como la inspección y análisis microbiológicos en los puestos de venta.

 

Reiteran que el consumo de panga no representa ningún peligro para la salud pública, ni es contrario a la legislación europea de seguridad alimentaria, de la cual pasa todos los raseros. Lo fundamental es no consumir el pescado crudo, ya que la cocción a altas temperaturas elimina cualquier resto de bacterias. Los expertos corroboran esta solución, aunque resaltan que, si bien la normativa comunitaria habla de “cantidades aceptables”de microorganismos presentes en los alimentos, en el caso de la listeria y el cólera, lo preferible sería la ausencia total.

 

Las responsabilidades en el problema panga parecen tan escurridizas como el propio pez. Del consumidor al comerciante, de la pequeña tienda a la gran superficie, de la Consellería al Ministerio y de allí a la Unión Europea.

 

Un asunto que podría ser tan sólo la punta de un iceberg de problemas que empezó en los transgénicos y cuyo último capítulo apunta a la comercialización de la perca del río Nilo como mero español. Para algunos el frío que alimenta este bloque de hielo tiene nombre: globalización.

 

04/08/2008


Anuncios

2 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. surco said, on 19 diciembre, 2008 at 4:04 pm

    La verdad es que desde que el amigo Asier escribió ese post, no he vuelto a comer ningún pez del que no tuviese carnet de identidad. Tela

  2. ru said, on 13 enero, 2009 at 7:35 pm

    habéis estado alguna vez en una granja de pollos?… pero que el panga.
    Y seguro que no hacéis ascos a un buen pollo asado.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: